En el metro. Observo a la gente que hay frente a mí, después miro al cielo buscando inspiración para la melancólica poesía romántica que estoy creando y que dirijo no solo a mi bella y casta enamorada, sino a todas las personas de buen corazón, que merecen toda clase de fortunas y bienaventuranzas.
En concreto a ti, sí, tú, rubita delgada que te sujetas a la barra vertical para no caerte con los frenazos. Si te quitas las bragas te recito una rima clásica. Pero las bragas tienen que ser para mí, no para el moreno alto y fuerte de delante. ¡Qué romanticismo en verso podría ofrecerte ese bruto! ¡Qué nubes en forma de corazón amoroso conocerá él! ¡No podrá ofrecerte nada más que sexo salvaje y unos abdominales de hierro, ese bestia! ¡Vente conmigo, rubia, yo escribo en el metro!
lunes, 3 de septiembre de 2012
domingo, 26 de agosto de 2012
sábado, 25 de agosto de 2012
viernes, 17 de agosto de 2012
jueves, 16 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
Cita respetable para comenzar
Nunca en mi vida he sido tan feliz. Tanto, que ahora incluso me da vergüenza recordarlo.
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